La Bateria
La Batería, Club-Food ubicado en el centro de Elche, ha conseguido en solo
un año de existencia, trabajo y continua sorpresa culinaria, hacerse con un merecido cartel entre los amantes de la gastronomía fresca, sana y por supuesto atractiva para el paladar.
Cualquier momento del día es ideal para
hacer una parada técnica en el deambular laboral y disfrutar de una espumosa caña o un cocktail matinal para ir abriendo apetito. Antes de comer o cenar, en la barra una selección de tapas frescas incitan a pedir más de lo que uno es capaz de comerse. Salazones, ibéricos, pates y quesos, las papas al mojo y el pastel de tres tortillas son ideales apuestas para empezar.
La magnífica selección de vinos, por copas y botellas, también nos hará beber más de la cuenta en cuanto nos descuidemos. Gran bodega con marcado carácter soul. Tras la acogedora barra se esconde la cocina donde todo se idea, compone y prepara con mimo y precisión.
Por supuesto, la estrella de su carta son los platos ligeros y modernitos como las ensaladas de canónigos, la de espinacas frescas, tomates a la griega, la de granada, palmito y aguacate o la tropical. Además, los ricos platos caseros, con personalidad y fuerza, lejos de modas y minimaleos, no tardan en saltar a las mesas.
Recomendar abiertamente el pollo al perejil, las albóndigas caseras, el cordero con salsa de cebolla y almendras, las costillas de cordero con miel y sidra y los calamares rellenos, !un redoble para ellos! Si apetece una picadita más rápida y certera lo mejor es navegar por su carta de
bocadillos, tostadas y pulgas.
Otra opción a la hora de matar el apetito es acercarse a su menú diario, cada día una opción para disfrutar. Desde gazpacho manchego, hasta cus-cus de verduras, pasando por arroz con costra y asado de sepia y pollo a un precio tan sabroso como su propia digestión. Para terminar, fruta fresca recién cogida y estupendos y sorprendentes postres de autor.
Ya en sesión vespertina la selección de té e infusiones se convierte en lo más solicitado, al igual que los zumos naturales y las sanísimas bebidas de soja. Como espacio interdisciplinar y creativo que es al caer la noche el encantador local vintage cambia de cara y color. Aparecen las copichuelas, las conversaciones suben de tono y la gustosa selección sonora aumenta su volumen… cada uno se complica la vida lo que quiere, libre albedrío para los gatos pardos.
Decoración inédita, entre vanguardista y garajera, chapa y color, cómodas bancadas, diseño cálido vs. retro y más que suficiente espacio para la tertulia postrera y el solaz café. Público apetitoso y heterogéneo en el que se mezclan jóvenes profesionales liberales, con atildadas señoras subidas en stilettos y animado público street. En el ambiente se respira paz, apetito, tolerancia y muy buena onda sonora, claro. Además cuenta con una estupenda y tibia terraza exterior practicable y animada durante todo el año.
Para terminar apuntar que La Batería cuenta con una cuidada, exclusiva y peligrosa programación de djs y exposiciones mensuales que merece la pena consultar y disfrutar in-situ. Monográficos sobre estilos sonoros y bandas pop-rock, set-djs, muestras de pintura, escultura reciclada, arte-urbano, etc. son algunas de sus neo-propuestas alternativas. Entre tanto bombo una parada para escuchar el repicar funky del charles es casi una obligación, ¿no creen?.
[Fernando Fuentes]
